Entrevista a nuestro compañero Mario Cantalapiedra

¿Qué es la financiación Fintech?

Lo primero que quiero decir es que no hay que asustarse por el término. Fintech en una palabra inglesa que viene de la unión de dos palabras: finanzas y tecnología.  Y son los dos mundos que nos encontramos detrás de esta financiación.  Es la financiación alternativa a la bancaria. Con Fintech tenemos el préstamo de toda la vida en el que en lugar de un banco como intermediario lo que nos encontramos es una plataforma de internet.

Son fórmulas de financiación que están creciendo mucho gracias a las tecnologías y básicamente internet, que están compitiendo con la banca en nichos determinados de mercado: la compiten en préstamos, la compiten en créditos, en descuentos de facturas… Se especializan en uno de esos nichos y lo que hacen es complementar la financiación bancaria, no la sustituyen.

La financiación bancaria tiene su sentido. Vivimos en un país o en una zona en la que  dependemos mucho de la financiación bancaria y estas empresas lo que han encontrado es la posibilidad de “complementar” y que no se dependa tanto de esa financiación, sobre todo cuando cambia el ciclo. La oportunidad viene por ahí y gracias a la utilización de la tecnología son empresas más eficientes que los bancos. No tienen sus requisitos de capital, no tienen sus costes fijos y les permiten competir con ellas. Pero ya digo que en nichos determinados, en nichos concretos y no viene a sustituir a la banca, como muchas veces se comenta por ahí. En mi opinión viene a complementarla e inclusive a llegar a acuerdos con ella.

¿Y esta financiación es diferente a la que proporcionan los bancos?

Realmente no. Realmente es el préstamo de toda la vida. El problema es la terminología. En el mundo financiero funciona mucho la terminología en inglés. Crowdlending ¿qué significará? “es raro”. Pues si descomponemos la palabra tenemos: Crowd que es multitud y lending que es préstamo.

¿Qué diferencia puede haber con un banco? Si tú ahora vas a un banco y pides un préstamo, la entidad bancaria te hace un análisis de riesgo y el préstamo te lo concede si superas ese análisis.  En el caso de las Fintechs el mecanismo es muy similar, es un préstamo que también te conceden pero en este caso no una entidad sino la multitud, el Crowd. ¿Y dónde se encuentra? En esa plataforma de internet. La plataforma de internet hace de intermediaria. El proyecto de la empresa aparece en esa plataforma, si pasas el análisis de riesgo (porque aquí también se pasa un análisis de riesgo) y la multitud elige el proyecto en el que quiere invertir, tienes un préstamo que en vez de dártelo un banco te lo está dando la multitud. Pero básicamente el mecanismo es el mismo y la financiación  es muy similar.

¿Y estas modalidades cuentan con regulación legal en España?

Aquí está la problemática que estamos viendo con todo: con los alquileres de los apartamentos turísticos, tenemos el problema de AirBnb, con las plataformas que están compitiendo con el sector de transporte, Uber, y con las Fintechs está ocurriendo lo mismo. Es nueva tecnología, es internet, son plataformas de internet que están compitiendo con banca y que se encuentran con un sector super regulado, que hablamos de dinero, y dinero implica confianza. Es un tema muy sensible ¿verdad?  Y al regulador todos estos temas le están costando. Le está costando que haya una regulación global, le está costando entenderlo y con las fórmulas de financiación Fintech nos ocurre exactamente lo mismo. En España se ha hecho una especie de prueba, no puede denominarse de otra manera, que es la Ley 5/2015 que regula dos de las fórmulas de financiación que más están funcionando, sobre todo, el crowdlending, pero que no recoge a todas ellas. Lo que hay que hacer es saber qué regulación tiene y cuando invertimos o nos financiamos con ese tipo de plataformas a qué estamos sujetos. Por ejemplo, un tema que siempre comento para aquel que quiera invertir en este tipo de plataformas es que el dinero no está asegurado cuando inviertes en ellas. No hay fondos de garantía. Los bancos tienen un fondo de garantía hasta 100.000 euros por titular, en este caso, estas entidades no. Tienes que tener muy claro cuando inviertes e inclusive cuando vas a buscar la financiación que la regulación es más laxa. Es más débil. Irá evolucionando. Yo creo que estamos en el 1.0 de la regulación, al regulador le cuesta y tendrá que avanzar poco a poco en estas fórmulas que surgen muy rápidamente, algunas tienen un recorrido corto pero otras se están asentando como ocurre con el Crowdlending, que poco a poco empieza a tener cifras cada vez más significativas.

¿Y a qué tipo de empresas se dirige este tipo de financiación?

Tienen muy segmentado el tipo de empresas a las que se dirige. A las que entienden mejor y a las que además tienen la problemática de la falta de crédito, empresas que son muy sensibles a la falta de crédito cuando cambia el ciclo. Estamos hablando de las pequeñas y medianas empresas. Se dirigen a este tipo de compañías que no tienen cerrado radicalmente el crédito bancario. Este es un error que algunas veces se comete, si tú tienes el “no categórico” del banco seguramente las plataformas fintechs no te van a dar tampoco la financiación. Pero en aquellas que han tenido una rebaja de crédito aun siendo viables y que tienen cierta capacidad de generar flujos de caja, ahí sí que tienen un complemento que pueden utilizar. Son el foco donde se están dirigiendo.  Empresas que llevan dos años en el mercado, por lo menos el último con beneficios, que están facturando a partir de 100.000 euros… Depende de cada plataforma pero son un poco como las condiciones del mercado.  Se dirigen a esas empresas que quieren complementar al crédito bancario y que realmente buscan una alternativa de financiación.

Y en cuanto a los inversores ¿A quién se dirigen?

Desde el punto de vista de los inversores, estas plataformas se están dirigiendo a inversores a los que el banco les está dando un 0% por sus ahorros. Estamos en un momento con los tipos artificialmente bajos y en los que es muy difícil remunerar el ahorro. Y tenemos este tipo de plataformas que les dan una rentabilidad un poco más alta y evidentemente, como comentaba,  más riesgo. La gran ventaja que tienen los inversores es que las plataformas de forma general te permiten invertir desde cantidades muy pequeñas. Puedes invertir 50 euros en una empresa, te permiten diversificar y te recomiendan diversificar en varios proyectos por el tema de la posible morosidad.

¿Alguna modalidad destaca especialmente?

Sí, en España está funcionando sobre todo la financiación participativa de préstamos (crowdlending en inglés).

Aquí hay que medir dos cosas. En datos absolutos siguen siendo muy modestos pero lo que estamos viendo es un crecimiento muy alto de forma interanual. De año en año estamos viendo como estas fórmulas están empezando a tener cada vez más personas que quieren financiarse y que buscan también inversión. Y a los públicos jóvenes, los Millennials, todo este tema de internet, de lo digital, de invertir en proyectos que tengan un componente de Responsabilidad Social Corporativa, de Economía Verde, de Economía circular que en muchas de estas plataformas nos encontramos, les están gustando y están empujando a que funcionen todo este tipo de financiación.

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